jueves, 21 de noviembre de 2013

¡Silverio no te rajes!


¡Silverio no te rajes!

Por Paco Gallardo


Es el grito de sus paisanos a quien confesado y recién testado ante notario, rompe el paseo con el Monstruo de Córdoba. Una forma de vivir,  sentir y hacer el toreo de quien, por supuesto, no se rajó.
Nombrado Faraón de Texcoco, quien enjuto de hambres pasadas, siempre aspiró al toreo lento y majestuoso de manos bajas, desmallado, rítmico de caricias en los toques y firmeza de plantas;  naturalidad y  honestidad en el triunfo y en el fracaso. Como humano que aspira al elixir de los Dioses: inconstante.
 La muerte y agonía de su hermano Carmelo por las astas de aquel fiero Michín, le hace ante la tortuosa repatriación del cadáver: ser Torero.  Cuatro de sus hermanos murieron antes de los doce años, fatigas y miserias para quien arriesgando lo más valioso muere con más de noventa años, -paradojas de la vida-
La verónica del Compadre
 
Anunciado junto a Manolete en la plaza carabanchelera de Tetuán de Las Victorias, el destino le tenía preparado escribir a ambos las mayores páginas de gloria de la Edad de Oro del Toreo Mexicano. España se lo perdió, unos dicen que, por reparo del propio Silverio al ver como andaba el Monstruo; otros, a la astucia  y suspicacia del apoderado de Manolete, Camará, que ya lo tenía emparejado con Arruza y evitaba el desgaste y cornadas que llegaron en México.  Sea por lo que fuera, es en el país azteca, donde, como si se fuera la guerra, se convulsiona, se paraliza y Silverio le planta cara nada más ni nada menos que a uno de los más grandes de la historia. Ese día comprendió una de las enseñanzas más complejas que tiene el Toreo, la Guerra y la Vida, que ir dispuesto a morir es la forma más segura de regresar con el triunfo y poder decir al final de tu camino que has toreado, has triunfado y has vivido.
Nunca habló mal de ningún torero, sólo por el hecho de ponerse delante manifestó el máximo respeto. Aficionado también a las rancheras, existe una grabación a dúo con Manolete cantando “La feria de las flores” ese Manolete, su amigo vital y  entusiasta que aquí no nos dejaron ver, entre sus estrofas, una, y la llevaron a cabo en el ruedo de la competencia para la grandeza de la fiesta más bella.
…Aquí vine porque vine
A la feria de las flores
No hay cerro que se me empine
Ni cuaco que se me atore…
 
Torero fino, desmayado, chicuelinas de mano bajas, como es el toreo, y un trincherazo majestuoso que todavía no ha terminado, prueba de ello es el bronce que forma con el inmortal Tanguito, hasta ocho vueltas de pasión, de júbilo, de desenfreno del toreo mexicano. Subyugó a públicos e influenció en Toreros, dramatismo y hondura, desigualdad y emoción; fue esencia y sabor de una forma de sentir y de vivir.
 
esencia y sabor de una forma de sentir y vivir
 
Primer rabo en la México ante las barbas de Manolete que tampoco estuvo manco esa tarde, languidez de su verónica, fantasía en el capote, poder con la derecha y el trincherazo del que le bautizaron Monarca.
 Diamante del Redondel,
Carmelo que está en el cielo se asoma a verte torear, Monarca del Trincherazo
 Torerazo azteca y español

 
 El Tormento de las Mujeres, motivo de pasodobles y canciones, esculturas y poesía,  nos recuerda que la vida sin pasión no es la misma. Llegó a torear en Cuba, confirmó a los grandes que pasaron por México como el Litri de los cincuenta y al todo poderoso Ordóñez; y se retiró, para que no quedaran dudas regaló todos los ternos. Esa tarde su último toro, no fue del hierro anunciado; “Malagueño” al que cuajó, a pesar de los pesares, era de San Diego de los Padres, la misma ganadería que aquel ya lejano “Michín”, el que lo inició todo. Se cerró el círculo, pero siempre nos quedará una forma de sentir y de vivir el Toreo. De Vivir.
 


domingo, 10 de noviembre de 2013

Tentadero en Tapatana

Tentadero en Tapatana, Una de  Núñez
Por Paco Gallardo
fotos Paco Farfán
 
En esta finca emblemática que hoy ostenta el corazón de lo Núñez, Tapatana disfrutamos los Aficionados Prácticos de Málaga y los amigos que quisieron acompañarnos de una estupenda mañana con sabor a Toro. Atrás quedó la finca matriz de Los Derramaderos, donde arranca la que será eterna historia de este encaste tan singular y especial: El Toro de Núñez.
 
parte de la camada de añojos
 
Con tres procedencias diferentes, Rincón, Mora-Figueroa y Villamarta, esta sangre tan especial es mucho más que sólo esto. Aglutina caracteres del toro Vázqueño y especialmente lo mejor de Vistahermosa, con aportaciones de Saltillo que lo hacen tan especial. Especial para las buenos toreros, como el toro de Saltillo, esta aproximación le lleva por la amalgama que es muy concretamente Villamarta.
 
 
Abantos y sueltos de salida, irán siempre a más y hacen que los tentaderos pudieran ser eternos como surtidores de embestidas templadas y profundas. Muy definido y concreto, soñado para que exista el toreo. Nos encontramos con cuatro vacas que hicieron las delicias que los que, ese día tuvimos la suerte de estar ante la nobleza de sus rítmicas arrancadas.
 
 
Finas de cabos, muy bajitas, tuvieron mucho de rincón, y nos dieron mucho sitio y mucho tiempo para estar delante de la cara de ellas, todas humillaron y tuvieron recorrido, pedían que las mandaran y especialmente colocación y ningún tirón. Eso es lo que intentamos algunos. Otros lo consiguieron.

 

 
Ente los amigos que nos acompañaron estuvo Paco Farfán un avezado paracaidista que sabe lo que es controlar el instinto y templarse, lo ha demostrado en su más 3000 saltos por todo el mundo, algunos con connotaciones muy particulares, yo creo que no tardaremos en verlo con la muleta en la mano. Lo mismo le pasa a José Carlos, alumno de 4 de la ESO que manifestó interés por la fiesta y que hubo que explicarle que más adelante se pondrá el también, todos disfrutamos de la Torería que reinó en la mañana y de la amistad. No conseguí fotos de Antonio San Miguel, siempre tan valiente y dispuesto a colaborar en todo, Antonio de Cádiz, que nos deja siempre el regusto del toreo añejo y templado, José Ramón que a su acrisolada elegancia le está uniendo una agilidad de piernas y reflejos propios de la juventud que está disfrutando delante de la cara del toro y de Marcos que el día que diga aquí esta el tío romperá el cuadro.
 
 
 
 
Como siempre las ausencias fueron sentidas y nos acordamos de todos, especialmente del Maestro, que con compromisos ineludibles se le echó mucho en falta, a pesar de los esfuerzos y de los consejos de José Luis, que asumió el papel de veterano y director de lidia y no dejó de asesorar a sus compañeros, así como de los quites y de la maestría del novillero de la Escuela Taurina de la Diputación de Málaga Adolfo Ramos.
 
Agradecemos al ganadero toda su hospitalidad y en especial la clase de sus vacas, le deseamos suerte en su convencimiento de criar el toro que siente, el que hace sentir el toreo.
 

 Bartolomé
 Bonachera
 Cándido
 Francis
 José Luis
Paco Gallardo
Fernando de Huelva








miércoles, 30 de octubre de 2013

Truco o Trato


Por Paco Gallardo

Hace un año y tan actual todo, por ello en estas fechas, tan entrañables, 
recordamos un gran día sin Truco y sin Trato.

Son los gustos del público, con  su actitud, lo que determinan la fiesta. Hoy con una sociedad completamente urbanista, donde es más cercano el tono de voz del doblador de Mickey Mouse o la cercana halloween con su truco o trato, que acordarnos en estas fechas del Tenorio con todo su sarcasmo y toda su poesía, o emocionarnos con un amanecer en  compañía de un ser querido, y no digamos intentar comprender a la naturaleza simbolizada en la embestida de un toro; se nos hace muy difícil. 


Es por ello, por lo que los públicos actuales tan preocupados de realizar tantas cosas que la modernidad nos ofrece y tan alejados del mundo rustico del que viene el toro, donde impera otro tiempo, no pueden pararse a observarlo, a diferenciarlo y a diferenciarse en esta
aldea global.


Aunque un toro respecto a otro sean muy parecido, son distintos, muy distintos, hasta los hermanos de padre y madre que ya has visto embestir no tienen porqué parecerse. Al toro no solo le observamos los aficionados por sus hechuras, sus formas, queremos y es fundamental, descubrir los arcanos de su bravura, el fondo sobre la forma, aunque esté muy relacionadas,  en esto no hay globalización. Cada uno es único e irrepetible, vamos como tu y como yo.

Sin este concepto, jamás valoraremos en su medida una faena, y mucho menos una lidia. !Que importante la lidia! Solo estaremos cualificados para con suerte decir que este pase o aquel es bonito.  Avanzaremos parejo a lo que ahora consumimos: mucho y rápido, claro totalmente superficial. La mayoría de las veces con muy mala digestión.


Pues estas cosas no pasaron el domingo 28 de octubre en la finca “Los Varilargueros”, disfrutamos del tiempo y con tiempo, de la hospitalidad de ese gran Torero a caballo que es Pepillo de Málaga, y de la maestría de Fernando Cámara, nuestra alma como aficionados,  y  por su puesto, del ramillete de toreros y toreras que tuvieron a bien de medirse y encontrarse.  Simplemente un día entre amigos y familia. Para muestra os dejo estas fotos. Sin truco y sin trato.






Calentando los motores o apaciguando las mariposas de la barriga




Jose Luis  o el arte en las cercanías



Carlos buscando el más cerca, más despacio y más largo


El toreo es sueño, como diría Calderón, Jose Ramón ya no solo lo sueña

Bonachera y el éxtasis en redondo

Juan al natural en su eterna juventud

Morente a compás, como se canta y se baila, como se vive y como torea Paula

Poderío y sentimiento en el toreo de Curro

Quietud de Tomás ayudando a quien te quiere embestir

El placer de mirarte a los ojos y encontrarme.



Por fin hemos tenido un fotógrafo. Todas las fotos son gentileza del gran aficionado y torero Paco Guerrero.


domingo, 20 de octubre de 2013

Málaga huele a Torero

Málaga huele a Torero

Por Paco Gallardo

Fotos de Curro Villegas


Una lección de Torería, ayer en el corazón de la Axarquía, que se está convirtiendo también, en el corazón de la comarca taurina de la ciudad de Málaga. En el bonito pueblo de Benamocarrá, pudimos disfrutar los numerosos aficionados  que nos dimos cita, de la Magistral Clase de un Torero de Málaga llamado Fernando Cámara. Permítanme nuestros amigos de Arjona, Jaén, donde vio la luz por primera vez, que digamos malagueños en mol del cariño que se le afecta, y por lo mucho que se le debe cuantos nos se acercamos  a preguntarle, abierto a todos, en el dorado albero de nuestra Malagueta por los arcanos del Torero.


La Escuela Taurina de la Diputación de Málaga culminó ayer un gran año de buen trabajo, vimos un gran espectáculo por cuantos pisaron el ruedo y no olvidamos los triunfos alcanzados por sus pupilos, entre ellos, Fernando Rey al que también vimos en apoyo a su Escuela en el tendido.

Se lidiaron 5 novillos de la Ganadería de Antonio Macandro que dieron un excepcional juego en las manos de los cinco Toreros que se pusieron delante, rezumando lo más importante en la cara del Toro: Torería.

Nuestro Maestro, como si de un chaval más se tratara compartió quite, brega, y hasta auxiliaba en el desalojo de alguna banderilla abandonada. Paladeamos el sabor en la misma esencia, el sabor de la Torería añeja, de la sapiencia que refleja las antiguas piedras que formaron templo del toreo, junto a la ilusión y la renovada esperanza que es la apuesta de un hombre y un toro.




 Entre la pléyade de jóvenes Toreros, Fernando fue cátedra práctica, conocimiento y maestría en el uso de terrenos, distancias, colocación, toques, alturas, ritmo, cadencia… en definitiva, Torería.

 Su grandeza, la grandeza del Toreo también lleva implícito el altruismo,  paradigma de la entrega,  ceder la última serie, la más definitiva, cuando todos esperábamos el momento de estallar en el álgido punto final, la conclusión de la argumentación de su obra; cede la muleta a un alumno de la Escuela, a Juan Carlos Benítez, que le enjaretó al novillo que pedía la docta espada de su lidiador, dos series de ilusionante amanecer de un joven Torero que pasea por Málaga y posee grandes cualidades como el resto de compañeros que no pudieron ese día hacer el bonito y añorado paseo junto al Maestro.


Fue, tras el alumno, cuando sin rehuir la responsabilidad de ser matador, a un toro ya pasado de suerte, y con el publico saboreando en su interior lo sentido, saboreando tantos conocimientos y tanta capacidad de llevarlos a la práctica,  cuando Fernando nos despierta del ensimismamiento de su toreo, con un volapié que hizo rodar sin puntilla a que dominado y entregado había sido su medio y su “médium” para darnos una lección más de un sentimiento que no conoce fin: Una lección de Torería. 


El resto, fue seguir disfrutando del toreo en las manos de sus alumnos, supieron hacernos pasar una tarde de Toros que guardaremos los aficionados con el cariño que esto de sentir el toreo tiene.

 Vimos a Adolfo Ramos, un Torero de Málaga, un Torero que gasta el perfume caro que tiene el buen Toreo, seguro, variado, artista; supo entender todo lo que respiraba su enemigo, y supo ilusionarnos a tantos que creemos en el Torero que queremos ver, ya nos preguntamos, aquello de ¿Adolfo cuando otra vez?

El tercer novillo le correspondió a Joaquín Galdós, un Torero de Perú, que se hace en nuestra tierra, la Málaga abierta al mar, a la cultura y la que acoge como hijos a cuantos se han enamorado de ella y han sentido que es su casa. Joaquín fue propuesto por la Escuela Taurina de nuestra ciudad y para más honra,  fue el ganador en el certamen internacional de Escuelas Taurinas celebradas este verano y que como premio tiene nada más y nada menos que un puesto en nuestra feria. Galdós es poderoso y firme en su toreo, se siente rebosante de afición, derrocha fantasía cada vez que mira al Toro y podemos esperar a  este otro malagueño adoptado, con toda la esperanza con la que el también vendrá próximamente a nuestra tierra.


No lo tenían fácil los dos más jóvenes que quedaban conforme la tarde transcurría. El nivel estaba por las alturas cuando le toca, además ante sus paisanos demostrar que Benamocarra tiene Torero, y así José Antonio Lavado mordió de rabia al demonio disfrazado de ángel negro, como se muerde a y escupe lo malo y sólo saboreó y supo disfrutar, y hacer disfrutar a sus paisanos de su arrebatado y entrega Torera, fue inteligente y artista;  supo estar a la altura de los quilates que se respiraban, rebosante de valor hizo vibrar a cuantos estábamos y mató a ley.

Muy tranquilo, pausado, vimos a José Antonio “El Lauri”, otro Torero, reposado hasta en las largas cambiadas de rodilla que enjaretó. Vimos la grandeza que el toreo tiene aún en su cuerpo pequeño por crecer. Supo administrar las teorías y las prácticas que el Maestro nos demostró en el primero y también, a ley, como el restos de Toreros, de Málaga, salir por la puerta de esperanza que ayer fue la de la plaza de Benamocarra, un pueblo que olía a Torero desde aquí desde las playas de Málaga y que supo atraer y hacernos disfrutar a cuantos aficionados en pasional peregrinaje nos adentramos en el corazón de la Axarquía, en el corazón de la Torería.


Gracias Maestro

lunes, 14 de octubre de 2013

Aproximación a la Ganadería de Pablo Romero


Aproximación a la Ganadería de Pablo Romero
Por Francisco Guerrero



Si hay una Ganadería que tenga un vínculo especial con Málaga creo que, sin duda alguna, esa es la Ganadería de Pablo Romero. ¿Por qué ha existido esa vinculación con nuestra plaza? Realmente no lo sé, quizás haya sido por las buenas corridas que ha lidiado en nuestro coso; quizás  el número de años que ha venido; puede que sea la corrida que, cuando aún llevábamos pantalón corto y tras el bombero torero, veíamos desencajonar en el ruedo.  Pero también ha sido un cariño de ida y vuelta; en la Ganadería existía un cercado con el nombre de nuestra Plaza de toros y en palabras del actual Empresario, el embarque de la corrida para Málaga era un motivo para acercarse a la finca para ver a los “toros guapos” como los definió, creo que muy acertadamente, algún periodista.
Pero quisiera que estas líneas, intentaran acercar un poco a la historia de esta  especial vacada.
En pleno Siglo XVIII, la orden de los Cartujos establecida en Jerez, tenía gran fama en la cría de ganado caballar así como en el ganado bravo, lo cual hizo que otras órdenes religiosas como los Dominicos del Monasterio Sevillano de San Jacinto, les compraran ganado y siguieran su ejemplo.   En 1762, parte de ese ganado lo compra el Presbítero de Rota,  Marcelino Bernaldo de Quirós y Galle, quien había trasladado desde Tudela (Navarra), una punta de vacas de esa raza en un viaje de seis meses hasta la localidad gaditana.   
Llega nuestro Presbítero a debutar en la Plaza de Madrid el 7 de Junio de 1790, el buen juego demostrado por sus toros hace que se fije en ellos el entonces famoso picador Francisco Gallardo, quien adquiere la ganadería y la traslada a su localidad, el Puerto de Santa María mejorándola de tal manera que constituirá una de las razas básicas del toro de lidia.
Continúa la fama del ganado y a la muerte de Francisco, se hacen tres lotes de los cuales el primero se extingue, el segundo lo adquiere D. Juan Miura y el tercero se vende a José Luis Alvareda y Pedro Echeverrigaray  en cuyas manos permanece hasta la muerte del primero en 1842, siendo su parte vendida a D. Juan Miura.  El resto del ganado va pasando de mano en mano hasta que en 1875, el terrateniente sevillano D. Felipe Pablo Romero adquiere una ganadería bastardeada, con gran mezcolanza y baja de casta y poderío.  Su afición, la dedicación que le presta, así como la rigurosa selección que realiza, hace que en pocos años la vacada vuelva por sus fueros.   Debuta en Madrid el 9 de Abril de 1888 de la mano de Lagartijo, Manuel Hermosilla y Guerrita.
Un momento interesante en la historia de la ganadería se produce, según algunos estudiosos, en 1918 cuando D. Felipe Pablo Romero es nombrado albacea testamentario de su cuñado el Marques de Saltillo, cuyas fincas eran colindantes; la aparición del pelo cárdeno en la ganadería y la desaparición del colorado y berrendo en colorado, hace que se comente el posible cruce de ganados.  Igualmente en 1940, parece ser que pudo producirse un posible refresco con ganado de Gamero Cívico.
Aunque la tauromaquia desde el siglo XIX ha ido evolucionando, esta ganadería siempre ha contado con el beneplácito de los toreros, y si debutó con Lagartijo en Madrid, todas las figuras desde entonces han querido  torearla; sirva como ejemplo Manolete quien en 1940, en plena postguerra donde el toro que llegaba a los 300 kilos era un prodigio, mató en el Puerto de Santa María un Pablo Romero de 380 kilos ó Antonio Ordoñez, quien para su reaparición en Madrid en 1965, eligió esta misma ganadería.
Hay un dato sin embargo interesante, solamente un torero ha sido capaz de encerrarse en solitario con este ganado y fue el diestro Algecireño Miguel Mateo “Miguelín” en la plaza de Jerez.
El 1 de Enero de 1998, el último representante de la familia, vende la ganadería a una Sociedad llamada “Partido de Resina” quienes la mantienen hasta la actualidad.

viernes, 4 de octubre de 2013

A Tomar y Confirmar


A Tomar y Confirmar
Por Paco Gallardo

Sebastían Ritter

Sebastián Ritter, El Expreso de Colombia, se hará matador de toros este día de San Francisco de Asís. Este colombiano de Medellín toma y confirma alternativa el mismo día, ya otros lo hicieron, como el torero madrileño que ha hecho el toreo más sevillano, Antonio Bienvenida.
Existe la alternativa que da el toro, en esta ya hace tiempo que es doctor este torero, esta la dan los cuernos y se compra con sangre, por ello su apuesta firme, el compromiso de seguir pisando esos terrenos, con el refrendo que ya conoce, tiene aún más valor en el que será ese día el toricantano. 




Su última actuación en el ruedo Venteño


Es la última propuesta de la Academía de la Alcornocosa, vamos, para muchos Guantánamo, es la póstuma apuesta del inolvidable Antonio, hoy más vivo que nunca, el que dio forma al torrente de valor y afición que es Sebastián.


Junto al inolvidable Antonio Corbacho. Foto de Anya Bartels



  Un torero largo, es un torero completo, pero pensar que lo es sólo porque desarrolle un amplio espectro de suertes, es quedarnos en la apariencia del concepto, quizás sea aquel que sabe torear de diferentes maneras, a las diferentes formas de embestir, que podrá emocionarnos en los diferentes conceptos en los que se expresa el toreo, alcanzar la belleza desde el movimiento y la gracia o desde la entrega y la quietud,  todo dependiendo de las actitudes de las reses. 


Sebastián, de momento, solo torea de una manera: desde la quietud y desde la entrega. No le han enseñado otra, esa es la apuesta que hasta ahora yo le he visto y la que me ha emocionado y la que le ha llevado a este tren de alta velocidad: paradójamente, la quietud, olvidarse de las piernas y mandar con los brazos, apuesta profunda y difícil que si se domina, sin duda, convierte al torero en sacerdote de unas teorías que tienen sus raíces en el culto al honor y en el culto al valor, muy por encima de éticas más comerciales. 


Orejas y cornadas. 

Su toreo está esculpido en el bronce del toreo clásico y puro, con los condicionantes que ello lleva. Fuerza y poder ante el toro que da y quita;  orejas y cornadas, eso es su toreo, no está investido del oropel que aleja al toreo de la tragedia dionisiaca y bella que representa a la vida burlándose de la muerte que tiene cuernos de toro auténtico, ese que espera y por el que apuesta en Madrid, el que necesita para que tenga la trascendencia que busca expresar en su toreo.



Mando sobre las plantas asentada, asombrosa quietud



Marmorea apuesta que pareció verde aún en el abril sevillano para muchos que no comprendieron en su desprecio a la técnica su actitud de buscar la emoción ante unos novillitos diseñados para la pinturería de otros toreros. Confirma a la vez que se doctora, ¿cuantos años esperan tantas apuestas del toreo para  presentarse ante el juicio del templo que más da y quita? ¡Cuántas desconfianzas de ellos mismos! No es el caso.


Advertíamos desde estas páginas en el pasado mes de febrero, ante la aparición del “desconocido” Ritter, que proponía el inicio de su carrera en la Maestranza y dos consecutivas en Las Ventas, ahí es nada,  que los aficionados tendrán que correr para ver pasar a este expreso de novillero, y lo decíamos porque su propuesta de toreo lucirá más ante el toro, el que esperamos todos.  Que Dios reparta suerte.


http://aficionadospracticosmalaga.blogspot.com.es/2013/02/sebastian-ritter-el-expreso-de-colombia.html 


sábado, 28 de septiembre de 2013

EL DISENTIMIENTO


EL DISENTIMIENTO
Por Paco Gallardo

Acimutal y cenitalmente cada uno ve un espectáculo distinto

El toreo, ejercicio milimétrico, ciencia práctica acompañada de apasionada ceguera y de endiosado orgullo, sostenida en un hilo de caprichosa suerte, amenazado por lo imprevisto y por lo sorprendente y todo reducido a la apuesta de la intuición donde el primero en percatarlo y proponerlo ha de ser el torero.

 Se ejecuta desde una posición metafísica, a pesar de su nombre, que llamamos sitio, en verdad confianza, confianza en sí como centro: el eje donde no ha de girar  solo el toro, sino todas las almas que con el matador han de sentir los mismo. 
Diego Urdiales, clásico y puro, ante la embestida de un Victorino

El torero desde su soledad más íntima propone. Cada aficionado tiene su concepto personal del toreo, de lo que él siente, y no cabe discusión. Difícil entendimiento, ninguno nos resignamos a entender que no entendemos de algo tan brutalmente intrincado y apasionantemente  bello, que busca lo sublime del hombre frente el caos, la barbarie y la muerte. Demasiado complejo, ¿Verdad?

El barroquismo sin límite del genial Morante ante un toro que moriría embistiendo

 
Existen tantas tauromaquias  como casi aficionados. Todas las que respeten los cánones son validas, cánones en constante confrontación y por tanto en constante evolución, vivos. Unas encauzarán las desconcertantes embestidas con mayor o menor derechuras, otras las provocarán en inapelable imposición, otras las comprenderán en frágil entendimiento derramando gracia y armonía; y las más buscarán la alegre música del baile o el afán gimnástico del triunfo, pero todas se necesitan y todas son verdaderas; y en su mayores contrastes se nutrirán más en su esencia. No cabe mayor democracia ni mayor disentimiento.
Saúl Jiménez Fortes en el albero sevillano en un derechazo de honda entrega

Un viejo profesor de literatura me sugería que mientras más libros comprendiera y me apasionaran mejor lector sería. Con el toreo me está ocurriendo todo lo contrario, cada año comprendo menos tauromaquias, a pesar de respetarlas, pero cada día me gustan menos toreros. No era así en los recuerdos de mi mocedad, no comprendía que una corrida, cualquier corrida de toros, no fuera sumamente interesante.

Lo que sigue manteniendo mi atención siempre es el toro, aún sigo pensando que torear es enseñar al toro a embestir y en ese afán pedagógico, entiendo, me atrevo a intentar la quimera, el imposible, de querer entender a todos los toros, enamorarme de todos los toros y a partir de ahí el trato que se les da me parece tan sumamente interesante que casi me permite el interés de todas las lidias hasta que se llega a la falta del trato debido, o al que yo considero debido, algo, por lo demás muy común.  Y es a partir de ahí cuando un torero me interesa aún más, cuando es capaz de enamorarse del toro que ya nadie aprecia ni comprende. La capacidad de sorpresa es inmensa en la fiesta, para bien y para mal.

Después están las apuestas seguras, pero son menos interesantes, eso sí, más científicas y esplendorosas, pero por ello, son menos sublimes. Los extremos no se tocan, en la plaza, se abrazan, por ello para ver lo excelso, lo apasionante, debemos de admitir la desilusión y el caos. Habrá quien piense en un seguro para los toros: “si no queda satisfecho le devolvemos el precio de su entrada”, -seguro que se podría proponer, algún tipo de tauromaquia-, pero, el toreo es el abrazo de los contrarios y la cerrazón del círculo imposible donde la muerte, una cita con ella, se convierte en vida.
Metafísica pura de José, ausencia del cuerpo, a esa confianza le llaman sitio. Idílico. ¿Verdad?

Si aceptamos el toreo como ese milagro posible, que nos conmueve y nos hace vibrar, que nos sacude de la cotidianidad de cualquier existencia, este espectáculo es una apuesta brutal, sin ninguna otra que se le iguale; debemos aceptar los contrarios. Para ello, el ganadero podrá olvidarse del toro medio, y el torero de demostrar que el número uno es el que es capaz de cortarle las orejas a ese toro. Y los medios de dar premios a los mayores números y a la monótona regularidad. La regularidad no es toreo, no eriza el bello, aburre. Yo quiero el toro que emociona, el toro que pide el toreo eterno, el único que me hace ser un adolescente capaz de creer y morir por la belleza, la belleza de mi amada, y si para ello tiene que salir un barrabas o mi torero ese día no está, no importa, yo sabré esperar porque es lo más importante que me ha enseñado la fiesta, creer en los milagros  y saber esperar, aunque sea un milenio.