miércoles, 30 de octubre de 2013

Truco o Trato


Por Paco Gallardo

Hace un año y tan actual todo, por ello en estas fechas, tan entrañables, 
recordamos un gran día sin Truco y sin Trato.

Son los gustos del público, con  su actitud, lo que determinan la fiesta. Hoy con una sociedad completamente urbanista, donde es más cercano el tono de voz del doblador de Mickey Mouse o la cercana halloween con su truco o trato, que acordarnos en estas fechas del Tenorio con todo su sarcasmo y toda su poesía, o emocionarnos con un amanecer en  compañía de un ser querido, y no digamos intentar comprender a la naturaleza simbolizada en la embestida de un toro; se nos hace muy difícil. 


Es por ello, por lo que los públicos actuales tan preocupados de realizar tantas cosas que la modernidad nos ofrece y tan alejados del mundo rustico del que viene el toro, donde impera otro tiempo, no pueden pararse a observarlo, a diferenciarlo y a diferenciarse en esta
aldea global.


Aunque un toro respecto a otro sean muy parecido, son distintos, muy distintos, hasta los hermanos de padre y madre que ya has visto embestir no tienen porqué parecerse. Al toro no solo le observamos los aficionados por sus hechuras, sus formas, queremos y es fundamental, descubrir los arcanos de su bravura, el fondo sobre la forma, aunque esté muy relacionadas,  en esto no hay globalización. Cada uno es único e irrepetible, vamos como tu y como yo.

Sin este concepto, jamás valoraremos en su medida una faena, y mucho menos una lidia. !Que importante la lidia! Solo estaremos cualificados para con suerte decir que este pase o aquel es bonito.  Avanzaremos parejo a lo que ahora consumimos: mucho y rápido, claro totalmente superficial. La mayoría de las veces con muy mala digestión.


Pues estas cosas no pasaron el domingo 28 de octubre en la finca “Los Varilargueros”, disfrutamos del tiempo y con tiempo, de la hospitalidad de ese gran Torero a caballo que es Pepillo de Málaga, y de la maestría de Fernando Cámara, nuestra alma como aficionados,  y  por su puesto, del ramillete de toreros y toreras que tuvieron a bien de medirse y encontrarse.  Simplemente un día entre amigos y familia. Para muestra os dejo estas fotos. Sin truco y sin trato.






Calentando los motores o apaciguando las mariposas de la barriga




Jose Luis  o el arte en las cercanías



Carlos buscando el más cerca, más despacio y más largo


El toreo es sueño, como diría Calderón, Jose Ramón ya no solo lo sueña

Bonachera y el éxtasis en redondo

Juan al natural en su eterna juventud

Morente a compás, como se canta y se baila, como se vive y como torea Paula

Poderío y sentimiento en el toreo de Curro

Quietud de Tomás ayudando a quien te quiere embestir

El placer de mirarte a los ojos y encontrarme.



Por fin hemos tenido un fotógrafo. Todas las fotos son gentileza del gran aficionado y torero Paco Guerrero.


domingo, 20 de octubre de 2013

Málaga huele a Torero

Málaga huele a Torero

Por Paco Gallardo

Fotos de Curro Villegas


Una lección de Torería, ayer en el corazón de la Axarquía, que se está convirtiendo también, en el corazón de la comarca taurina de la ciudad de Málaga. En el bonito pueblo de Benamocarrá, pudimos disfrutar los numerosos aficionados  que nos dimos cita, de la Magistral Clase de un Torero de Málaga llamado Fernando Cámara. Permítanme nuestros amigos de Arjona, Jaén, donde vio la luz por primera vez, que digamos malagueños en mol del cariño que se le afecta, y por lo mucho que se le debe cuantos nos se acercamos  a preguntarle, abierto a todos, en el dorado albero de nuestra Malagueta por los arcanos del Torero.


La Escuela Taurina de la Diputación de Málaga culminó ayer un gran año de buen trabajo, vimos un gran espectáculo por cuantos pisaron el ruedo y no olvidamos los triunfos alcanzados por sus pupilos, entre ellos, Fernando Rey al que también vimos en apoyo a su Escuela en el tendido.

Se lidiaron 5 novillos de la Ganadería de Antonio Macandro que dieron un excepcional juego en las manos de los cinco Toreros que se pusieron delante, rezumando lo más importante en la cara del Toro: Torería.

Nuestro Maestro, como si de un chaval más se tratara compartió quite, brega, y hasta auxiliaba en el desalojo de alguna banderilla abandonada. Paladeamos el sabor en la misma esencia, el sabor de la Torería añeja, de la sapiencia que refleja las antiguas piedras que formaron templo del toreo, junto a la ilusión y la renovada esperanza que es la apuesta de un hombre y un toro.




 Entre la pléyade de jóvenes Toreros, Fernando fue cátedra práctica, conocimiento y maestría en el uso de terrenos, distancias, colocación, toques, alturas, ritmo, cadencia… en definitiva, Torería.

 Su grandeza, la grandeza del Toreo también lleva implícito el altruismo,  paradigma de la entrega,  ceder la última serie, la más definitiva, cuando todos esperábamos el momento de estallar en el álgido punto final, la conclusión de la argumentación de su obra; cede la muleta a un alumno de la Escuela, a Juan Carlos Benítez, que le enjaretó al novillo que pedía la docta espada de su lidiador, dos series de ilusionante amanecer de un joven Torero que pasea por Málaga y posee grandes cualidades como el resto de compañeros que no pudieron ese día hacer el bonito y añorado paseo junto al Maestro.


Fue, tras el alumno, cuando sin rehuir la responsabilidad de ser matador, a un toro ya pasado de suerte, y con el publico saboreando en su interior lo sentido, saboreando tantos conocimientos y tanta capacidad de llevarlos a la práctica,  cuando Fernando nos despierta del ensimismamiento de su toreo, con un volapié que hizo rodar sin puntilla a que dominado y entregado había sido su medio y su “médium” para darnos una lección más de un sentimiento que no conoce fin: Una lección de Torería. 


El resto, fue seguir disfrutando del toreo en las manos de sus alumnos, supieron hacernos pasar una tarde de Toros que guardaremos los aficionados con el cariño que esto de sentir el toreo tiene.

 Vimos a Adolfo Ramos, un Torero de Málaga, un Torero que gasta el perfume caro que tiene el buen Toreo, seguro, variado, artista; supo entender todo lo que respiraba su enemigo, y supo ilusionarnos a tantos que creemos en el Torero que queremos ver, ya nos preguntamos, aquello de ¿Adolfo cuando otra vez?

El tercer novillo le correspondió a Joaquín Galdós, un Torero de Perú, que se hace en nuestra tierra, la Málaga abierta al mar, a la cultura y la que acoge como hijos a cuantos se han enamorado de ella y han sentido que es su casa. Joaquín fue propuesto por la Escuela Taurina de nuestra ciudad y para más honra,  fue el ganador en el certamen internacional de Escuelas Taurinas celebradas este verano y que como premio tiene nada más y nada menos que un puesto en nuestra feria. Galdós es poderoso y firme en su toreo, se siente rebosante de afición, derrocha fantasía cada vez que mira al Toro y podemos esperar a  este otro malagueño adoptado, con toda la esperanza con la que el también vendrá próximamente a nuestra tierra.


No lo tenían fácil los dos más jóvenes que quedaban conforme la tarde transcurría. El nivel estaba por las alturas cuando le toca, además ante sus paisanos demostrar que Benamocarra tiene Torero, y así José Antonio Lavado mordió de rabia al demonio disfrazado de ángel negro, como se muerde a y escupe lo malo y sólo saboreó y supo disfrutar, y hacer disfrutar a sus paisanos de su arrebatado y entrega Torera, fue inteligente y artista;  supo estar a la altura de los quilates que se respiraban, rebosante de valor hizo vibrar a cuantos estábamos y mató a ley.

Muy tranquilo, pausado, vimos a José Antonio “El Lauri”, otro Torero, reposado hasta en las largas cambiadas de rodilla que enjaretó. Vimos la grandeza que el toreo tiene aún en su cuerpo pequeño por crecer. Supo administrar las teorías y las prácticas que el Maestro nos demostró en el primero y también, a ley, como el restos de Toreros, de Málaga, salir por la puerta de esperanza que ayer fue la de la plaza de Benamocarra, un pueblo que olía a Torero desde aquí desde las playas de Málaga y que supo atraer y hacernos disfrutar a cuantos aficionados en pasional peregrinaje nos adentramos en el corazón de la Axarquía, en el corazón de la Torería.


Gracias Maestro

lunes, 14 de octubre de 2013

Aproximación a la Ganadería de Pablo Romero


Aproximación a la Ganadería de Pablo Romero
Por Francisco Guerrero



Si hay una Ganadería que tenga un vínculo especial con Málaga creo que, sin duda alguna, esa es la Ganadería de Pablo Romero. ¿Por qué ha existido esa vinculación con nuestra plaza? Realmente no lo sé, quizás haya sido por las buenas corridas que ha lidiado en nuestro coso; quizás  el número de años que ha venido; puede que sea la corrida que, cuando aún llevábamos pantalón corto y tras el bombero torero, veíamos desencajonar en el ruedo.  Pero también ha sido un cariño de ida y vuelta; en la Ganadería existía un cercado con el nombre de nuestra Plaza de toros y en palabras del actual Empresario, el embarque de la corrida para Málaga era un motivo para acercarse a la finca para ver a los “toros guapos” como los definió, creo que muy acertadamente, algún periodista.
Pero quisiera que estas líneas, intentaran acercar un poco a la historia de esta  especial vacada.
En pleno Siglo XVIII, la orden de los Cartujos establecida en Jerez, tenía gran fama en la cría de ganado caballar así como en el ganado bravo, lo cual hizo que otras órdenes religiosas como los Dominicos del Monasterio Sevillano de San Jacinto, les compraran ganado y siguieran su ejemplo.   En 1762, parte de ese ganado lo compra el Presbítero de Rota,  Marcelino Bernaldo de Quirós y Galle, quien había trasladado desde Tudela (Navarra), una punta de vacas de esa raza en un viaje de seis meses hasta la localidad gaditana.   
Llega nuestro Presbítero a debutar en la Plaza de Madrid el 7 de Junio de 1790, el buen juego demostrado por sus toros hace que se fije en ellos el entonces famoso picador Francisco Gallardo, quien adquiere la ganadería y la traslada a su localidad, el Puerto de Santa María mejorándola de tal manera que constituirá una de las razas básicas del toro de lidia.
Continúa la fama del ganado y a la muerte de Francisco, se hacen tres lotes de los cuales el primero se extingue, el segundo lo adquiere D. Juan Miura y el tercero se vende a José Luis Alvareda y Pedro Echeverrigaray  en cuyas manos permanece hasta la muerte del primero en 1842, siendo su parte vendida a D. Juan Miura.  El resto del ganado va pasando de mano en mano hasta que en 1875, el terrateniente sevillano D. Felipe Pablo Romero adquiere una ganadería bastardeada, con gran mezcolanza y baja de casta y poderío.  Su afición, la dedicación que le presta, así como la rigurosa selección que realiza, hace que en pocos años la vacada vuelva por sus fueros.   Debuta en Madrid el 9 de Abril de 1888 de la mano de Lagartijo, Manuel Hermosilla y Guerrita.
Un momento interesante en la historia de la ganadería se produce, según algunos estudiosos, en 1918 cuando D. Felipe Pablo Romero es nombrado albacea testamentario de su cuñado el Marques de Saltillo, cuyas fincas eran colindantes; la aparición del pelo cárdeno en la ganadería y la desaparición del colorado y berrendo en colorado, hace que se comente el posible cruce de ganados.  Igualmente en 1940, parece ser que pudo producirse un posible refresco con ganado de Gamero Cívico.
Aunque la tauromaquia desde el siglo XIX ha ido evolucionando, esta ganadería siempre ha contado con el beneplácito de los toreros, y si debutó con Lagartijo en Madrid, todas las figuras desde entonces han querido  torearla; sirva como ejemplo Manolete quien en 1940, en plena postguerra donde el toro que llegaba a los 300 kilos era un prodigio, mató en el Puerto de Santa María un Pablo Romero de 380 kilos ó Antonio Ordoñez, quien para su reaparición en Madrid en 1965, eligió esta misma ganadería.
Hay un dato sin embargo interesante, solamente un torero ha sido capaz de encerrarse en solitario con este ganado y fue el diestro Algecireño Miguel Mateo “Miguelín” en la plaza de Jerez.
El 1 de Enero de 1998, el último representante de la familia, vende la ganadería a una Sociedad llamada “Partido de Resina” quienes la mantienen hasta la actualidad.

viernes, 4 de octubre de 2013

A Tomar y Confirmar


A Tomar y Confirmar
Por Paco Gallardo

Sebastían Ritter

Sebastián Ritter, El Expreso de Colombia, se hará matador de toros este día de San Francisco de Asís. Este colombiano de Medellín toma y confirma alternativa el mismo día, ya otros lo hicieron, como el torero madrileño que ha hecho el toreo más sevillano, Antonio Bienvenida.
Existe la alternativa que da el toro, en esta ya hace tiempo que es doctor este torero, esta la dan los cuernos y se compra con sangre, por ello su apuesta firme, el compromiso de seguir pisando esos terrenos, con el refrendo que ya conoce, tiene aún más valor en el que será ese día el toricantano. 




Su última actuación en el ruedo Venteño


Es la última propuesta de la Academía de la Alcornocosa, vamos, para muchos Guantánamo, es la póstuma apuesta del inolvidable Antonio, hoy más vivo que nunca, el que dio forma al torrente de valor y afición que es Sebastián.


Junto al inolvidable Antonio Corbacho. Foto de Anya Bartels



  Un torero largo, es un torero completo, pero pensar que lo es sólo porque desarrolle un amplio espectro de suertes, es quedarnos en la apariencia del concepto, quizás sea aquel que sabe torear de diferentes maneras, a las diferentes formas de embestir, que podrá emocionarnos en los diferentes conceptos en los que se expresa el toreo, alcanzar la belleza desde el movimiento y la gracia o desde la entrega y la quietud,  todo dependiendo de las actitudes de las reses. 


Sebastián, de momento, solo torea de una manera: desde la quietud y desde la entrega. No le han enseñado otra, esa es la apuesta que hasta ahora yo le he visto y la que me ha emocionado y la que le ha llevado a este tren de alta velocidad: paradójamente, la quietud, olvidarse de las piernas y mandar con los brazos, apuesta profunda y difícil que si se domina, sin duda, convierte al torero en sacerdote de unas teorías que tienen sus raíces en el culto al honor y en el culto al valor, muy por encima de éticas más comerciales. 


Orejas y cornadas. 

Su toreo está esculpido en el bronce del toreo clásico y puro, con los condicionantes que ello lleva. Fuerza y poder ante el toro que da y quita;  orejas y cornadas, eso es su toreo, no está investido del oropel que aleja al toreo de la tragedia dionisiaca y bella que representa a la vida burlándose de la muerte que tiene cuernos de toro auténtico, ese que espera y por el que apuesta en Madrid, el que necesita para que tenga la trascendencia que busca expresar en su toreo.



Mando sobre las plantas asentada, asombrosa quietud



Marmorea apuesta que pareció verde aún en el abril sevillano para muchos que no comprendieron en su desprecio a la técnica su actitud de buscar la emoción ante unos novillitos diseñados para la pinturería de otros toreros. Confirma a la vez que se doctora, ¿cuantos años esperan tantas apuestas del toreo para  presentarse ante el juicio del templo que más da y quita? ¡Cuántas desconfianzas de ellos mismos! No es el caso.


Advertíamos desde estas páginas en el pasado mes de febrero, ante la aparición del “desconocido” Ritter, que proponía el inicio de su carrera en la Maestranza y dos consecutivas en Las Ventas, ahí es nada,  que los aficionados tendrán que correr para ver pasar a este expreso de novillero, y lo decíamos porque su propuesta de toreo lucirá más ante el toro, el que esperamos todos.  Que Dios reparta suerte.


http://aficionadospracticosmalaga.blogspot.com.es/2013/02/sebastian-ritter-el-expreso-de-colombia.html